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jueves, 31 de marzo de 2016

Operación Bernhard: falsificando libras esterlinas

Durante la Segunda Guerra Mundial los nazis realizaron un programa de falsificación de libras para desestabilizar la economía inglesa. Este proyecto fue realizado por las SS. La idea partió de Reinhard Heydrich, el cerebro de Himmler, y se reclutó a judíos de campos de exterminio para la tarea, la mayoría se Sachsenhausen. Estos recibían como cobro el continuar con vida y comodidades no disponibles para el resto de los internados. Muy inteligentemente colaboraron con el plan pero procuraban que no avanzara demasiado rápido, hacían los progresos justos para mantener contentos a sus jefes pero procuraron que el programa no tuviera demasiado éxito y dejaran de ser necesarios. 

Originalmente se denominó “Operación Andreas” por la cruz de San Andrés de la bandera británica, pero en 1942 tras la muerte de Heydrich se cambió a “Operación Bernhard” por el comandante Bernhard Krüger que dirigía la operación.

Primero se barajó la idea de lanzarlos en grandes cantidades sobre Inglaterra pero Heydrich prefirió introducirlos en el mercado de divisas internacional. Se calcula que se falsificaron 9 millones de billetes por un valor de 135 millones de libras de la época.

Los alemanes nunca produjeron  suficiente moneda para hundir la economía británica pero sí la suficiente cantidad para que éstos se dieran cuenta que algo estaba pasando y empezaran a preocuparse. Aunque detectaron la falsificación no se atrevieron a retirar los billetes de circulación, hubiera sido un descrédito y hubiera creado desconfianza en la moneda británica, ayer y hoy el sector financiero es confianza. Sabían del plan por sus espías desde 1939 y en 1943 un banco en Tánger detectó un billete falso, pero hasta el final de la guerra no descubrieron el alcance de la falsificación.

Los alemanes usaron este dinero para pagar a sus agentes y espías en territorio aliado, y también y esto es una historia bastante curiosa, usaron estos billetes para comprar a los partisanos yugoslavos las armas que los aliados les lanzaban. Las SS tenían escasez de armamento puesto que el ejército regular los consideraba unos competidores peligrosos y les suministraba la menor cantidad de armamento posible. Entre los destinatarios de este dinero estuvo el célebre espía Elyesa Bazna “Cicerón”, que llegó a reclamar judicialmente el dinero al gobierno alemán después de la guerra sin mucho éxito.

Se falsificaban billetes de 5, 10, 20 y 50 libras y tenían 5 niveles de calidad según el acabado que conseguían. Los de nivel 1, los mejores, se empleaban en Inglaterra y Suiza, los de nivel 2 se emplearon para los espías, incluso como pago. El nivel 3 para operaciones de sabotaje en África, el nivel 4 se lanzaban sobre Inglaterra y finalmente los de nivel 5 se desechaban. Los de nivel 1 llegaron a pasar los controles del Banco de Inglaterra.

Finalmente la operación llegó a su fin con la guerra, siendo el último episodio un infructuoso intento de falsificar dólares americanos (el billete de 100), saboteado por los falsificadores judíos que empleaban en el trabajo. Cuenta la leyenda que el dinero sobrante, las planchas y otro material utilizado acabaron en el fondo de un lago de Austria, el Toplitz. Según algunas historias los lugareños y soldados americanos recuperaron el dinero, según otras, parte del dinero sigue allí.

Bernhard Krüger salió absuelto de Nüremberg, sus trabajadores declararon que les salvó la vida. Las últimas órdenes al cancelar la operación fueron eliminar a los participantes, pero Krüger no fue muy “diligente” en cumplir las órdenes por lo que los falsificadores se salvaron. Acabó trabajando como falsificador para el servicio secreto francés. 

Los americanos pensaron en juzgar a los participantes alemanes por delito de falsificación, pero los ingleses presionaron para que se olvidara el asunto. No querían dar publicidad al hecho de millones de libras falsas circulando por medio mundo y ellos habían falsificado las cartillas de racionamiento alemanas para sabotear su economía, por coherencia olvidaron el tema.

lunes, 21 de marzo de 2016

Anécdotas sobre científicos

Hoy he recopilado unas cuantas anécdotas de científicos, he encontrado varias listas, en general se repiten bastante y no siempre las más repetidas son las mejores, así que he reunido las mejores en mi opinión. Algunas son de científicos conocidos pero otros son menos conocidos. Eso sí, no todas son ciertas algunas son leyendas urbanas, pero una sonrisa os arrancarán.

ALBERT EINSTEIN

Einstein y Charlot

En cierta ocasión Einstein elogió a Charles Chaplin (Charlot) con estas palabras:
- Lo que siempre he admirado de usted es que su arte es universal; todo el mundo le comprende y le admira.
Chaplin le replicó:
- Lo suyo es mucho más digno de respeto; todo el mundo le admira y prácticamente nadie le comprende.

El chófer de Einstein

Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su teoría de la relatividad, era con frecuencia solicitado por las universidades para dar conferencias. Dado que no le gustaba conducir pero el coche le resultaba muy cómodo para sus desplazamientos, contrató los servicios de un chófer. Después de varios días de viaje, Einstein le comentó al chófer lo aburrido que era repetir lo mismo todo los días.

"Si quiere", le dijo el chófer, "le puedo sustituir por una noche. He oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por palabra."

Einstein le tomó la palabra y antes de llegar a la siguiente conferencia intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante. Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la conferencia y como ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein, no se descubrió el engaño.

El chófer expuso la conferencia que había oído a repetir tantas veces a Einstein. Al final, un profesor en la audiencia le hizo una pregunta. El chófer no tenía ni idea de cual podía ser la respuesta, sin embargo tuvo un golpe de inspiración y le contestó:

"La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que mi chófer, que se encuentra al final de la sala, se la responda".

Einstein y cómo se fríe un huevo

Durante una entrevista, un periodista le pregunto a Einstein si podía explicarle la Ley de la Relatividad de una manera sencilla para poder entenderla.
Einstein le contestó:
– ¿Me puede Ud. explicar cómo se fríe un huevo?
El periodista lo miró extrañado y contestó:
-Pues sí, claro que puedo.
A lo cual Einstein replicó:
-Bueno, pues hágalo, pero imaginando que yo no sé lo que es un huevo, ni una sartén, ni el aceite, ni el fuego.


DAVID HILBERT

Un día David Hilbert (1862-1943) recibió en su casa a un profesor de otra universidad. Éste se quitó el sombrero y se sentó. Al cabo de unos minutos, Hilbert, considerando que la conversación ya había durado demasiado, se levantó y poniéndose el sombrero de su invitado, se despidió cortésmente y se marchó de su propia casa.


BERTRAND RUSSELL

En cierta ocasión Bertrand Russell (1872-1970) estaba especulando sobre enunciados condicionales del tipo: "Si llueve las calles están mojadas" y afirmaba que de un enunciado falso se puede deducir cualquier cosa. Alguien que le escuchaba le interrumpió con la siguiente pregunta : "Quiere usted decir que si aceptamos que 2 + 2 = 5 entonces se puede demostrar que usted es el Papa". Russell contestó afirmativamente y procedió a demostrarlo de la siguiente manera :

"Si suponemos que 2+2=5, entonces restando 2 en cada miembro obtenemos 2=3. Invirtiendo la igualdad y restando 1 de cada lado, da 2=1. Ahora, como el Papa y yo somos dos, y 2=1, entonces el Papa y yo somos uno, luego yo soy el Papa"


DIRAC

Cuando el físico norteamericano J. Robert Oppenheimer se encontraba trabajando en Göttingen fue a verlo Paul Dirac y mantuvieron la siguiente conversación: 
"Me han contado que escribes poesía. No puedo entender como alguien que trabaja en los límites de la física puede simultanear su trabajo con la poesía que representa una actividad en el polo opuesto. Cuando trabajas en ciencia tienes que escribir sobre cosas que nadie sabe con palabras que todo el mundo sea capaz de entender. Al escribir poesía estas limitado a decir... algo que todo el mundo sabe con palabras que nadie entiende".


DENISOVICH LYSENKO

Esta historia ocurrió en una sesión de la Academia de las Ciencias rusa. El agrónomo Denisovich Lysenko (1898-1976), fundador del llamado darwinismo creativo, daba una conferencia sobre la herencia de los rasgos adquiridos. Al concluir, el físico Lev Landau le preguntó:
-¿Así pues, usted argumenta que si cortamos una oreja a una vaca, a su descendencia y así sucesivamente, tarde o temprano nacerán vacas desorejadas?
-Sí, es correcto.
-Entonces señor Lysenko, ¿cómo me explica que sigan naciendo vírgenes?


IGOR TAMM

Saber matemáticas puede convertirse en un asunto de vida o muerte. Durante la Revolución Rusa, el físico-matemático Igor Tamm fue capturado por los vigilantes anti-comunistas en un pueblo cercano a Odessa donde intentaba conseguir comida. Ellos sospecharon que era un agitador comunista anti-ucraniano y lo llevaron ante su líder.

Cuando le preguntaron que hacía para ganarse la vida, contestó que era matemático. El jefe de la banta que no se fiaba, mientras pensaba qué hacer empezó a jugar con la mano sobre las balas y granadas que tenía alrededor del cuello. Finalmente dijo “De acuerdo calcula el error de la aproximación de la serie de Taylor de una función cuando es truncada en el término n-ésimo. Si contesta correctamente te pondremos en libertad, pero si fallas y te fusilaremos”. Tamm cuidadosamente calculó la respuesta sobre el polvo del suelo y escribiendo con su dedo. Cuando terminó, el bandido revisó lo escrito y le dejó marchar.

Tamm ganó el premio Nobel de Física en 1958, pero nunca descubrió la identidad de ese extraño bandido. Sin embargo encontró un argumento para convencer a sus estudiantes sobre la importancia práctica de saber Matemáticas.

jueves, 10 de marzo de 2016

NI DIOS NI AMO

Siempre he sido un habitual de la Ciencia-Ficción y el género fantástico, pero siempre he leído principalmente autores anglosajones. Son los reyes del género, pero de vez en cuando le doy una oportunidad a un autor español.

Estas semanas he finalizado “Ni dios ni amo” de Francisco Baeza, un autor que no conocía, pero que me ha dejado un buen sabor de boca. La novela es del género fantasía/terror, con demonios de aspecto humano y muertos que vuelven a tener una segunda oportunidad.



Os resumiré la historia brevemente para que os hagáis una idea:

El protagonista se despierta en un ataúd, ha muerto. Escapa del ataúd y acaba encontrando al guardián del cementerio que resulta un demonio que le da un día más de vida pero a cambio nuestro protagonista debe cobrarse una vida para tener derecho a un nuevo día. Si se niega el demonio elegirá víctima y será un ser querido quedando el protagonista sin opciones asumibles.

Con cada nuevo día el protagonista se despierta en un nuevo cuerpo y lo usa durante un día, pueden ser millonarios, mendigos, e incluso viejos conocidos. Vemos el cambio de actitud del protagonista, un buen hombre en vida, que va degenerando y convirtiéndose en un ser sin escrúpulos al que todo le da igual. Y aquí lo dejo, por si lo queréis leer.

Me ha parecido una idea interesante hasta con futuro en una serie de televisión, en cada capítulo se contaría las peripecias en un cuerpo diferente con asesinato al final. Lo complicado sería cambiar todos los actores de un capítulo a otro, aunque se podría usar para rescatar a viejas estrellas y ser un aliciente.

Espero que os animéis a leer y a dar oportunidades a los autores menos conocidos que no tienen que ser peores que los famosos, ni los extranjeros mejores que el producto nacional. Al fin y al cabo cuando se lee un autor extranjero realmente estás leyendo al traductor al castellano.